miércoles, 27 de diciembre de 2017

La leyenda del trapecista ciego






Hubo una vez un trapecista ciego que ejecutaba los pasos mas difíciles.
Su talento innato con las cuerdas le hizo hacerse un nombre pronto y tener muchos enemigos.
Sus competidores buscaban cada día nuevas maneras de desacreditar sus logros y desprestigiarlo.



Años atrás habia perdido a toda su familia en un incendio en el que se quedo ciego.

Nadie pensó que seria capaz de volver a ejecutar sus antiguas pasos pero la ceguera le dio una visión total.

Aprendió nuevas formas de usar la tela y perfecciono todos sus trucos.


Decían que levitaba sobre el escenario y su fama aumento aun mas.



Algunos decían que habia hecho un pacto con el demonio mediante el cual entrego a su familia a cambio de perfeccionar su arte. Creían que hacia rituales oscuros antes de cada función.
Otros incluso hablaban de que habia devorado el corazón de toda su familia y que el incendio fue solo un modo de cubrir el pacto que habia establecido con el demonio.



Uno de sus detractores paso toda la vida investigándolo.Tanto que su mera existencia se convirtió en su único y verdadero motivo para seguir viviendo. Quería descubrir cada uno de sus trucos. La envidia lo empujaba a inventar una calumnia tras otra.


Pasaron los años y el trapecista se convirtió en una leyenda, todos conocían sus logros pero pocos recordaban su rostro.



Sin embargo el no habia podido olvidarlo nunca y no se sorprendió cuando le encontró tomando un café en un pequeño bar de la ciudad.



Nunca habían hablado entre si aunque una noche los habia unido irremediablemente cambiando a mejor la vida de uno y empeorando la del otro.


O al menos el lo creia así.


Se sentó al lado de aquel hombre al que un día quiso arruinar y al que llevaba odiando una década. A pesar de su ceguera, el trapecista lo reconoció al instante.


-Eras tu-le dijo.
-Eras tu el que hace años prendió fuego a mi casa para asesinarme y mato a toda mi familia. Yo solo tenia diecinueve años pero nunca te pude olvidar. Pensaste que matar a mi familia me destrozaría y lo hizo durante un tiempo. Permanecí cuatro años encerrado en aquella casa. En cierto modo sentía que mi familia habia muerto por mi culpa, que era yo quien los habia matado. No hice caso a las amenazas que continuamente llegaban a mi casa instándome a retirarme del mundo del espectáculo. No paraba de pensar que era mi ambición la que los habia asesinado. Por eso un día decidí daros lo que queríais, mis ojos para que pudierais ver la vida como yo. Hice creer al mundo entero que perdí la vista en el incendio pero yo mismo me provoque esta ceguera. Llegue a despreciar mi oficio y eso me llevo a tomar aquella decisión. Pero descubrí que mi arte, ese arte que tanto ambicionabais ni siquiera podía perecer. Que viviría para siempre dentro de mi. Y fue ese arte, el que durante un tiempo creí que mato a mi familia la única cosa que me dio las fuerzas para seguir viviendo.


Nunca pudo contestarle a aquel hombre. En ese preciso momento se dio cuenta de que el verdadero ciego era el. Y nunca mas pudo recuperar la visión.

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