jueves, 6 de septiembre de 2012

Habian echado a Alfredo del trabajo





hacia semanas.
Con cuatro hijos y una hipoteca le fue imposible llegar esa tarde a casa y comunicarle a su mujer el despido.
Entro a una de esas tiendas que habían abierto desde que el derecho al suicidio se había convertido en algo que cualquiera podía ejercer pagando un módico precio.
Pensaba gastarse su finiquito en alguna de esas sogas multiusos o en algún objeto punzante.
Hacia unos años el gobierno había robado  todas las armas,los objetos y sustancias con los que alguien pudiera inducirse al suicidio.
Los habían privatizo y ahora se podía acceder a ellos por unos cuantos miles de euros.
Una vez entro en la tienda consulto varias formas de quitarse la vida en el catalogo.
Entre la soga multiusos,las pistolas, los objetos punzantes y estupefaccientes o psicotropicos, se encontraba un pack que incluía una copa de gin tonic mezclada con algun potente veneno.
Lo único malo es que todas costaban cerca de mil euros.
Le pidió a la dependienta que le mostrara algunas de aquellas sogas y cuando las trajo, cojio una rápidamente y salio corriendo de allí.
La mujer llamo rápidamente a la policía y antes de que pudiera usarla lo atraparon.

-Ya sabe que el gobierno no regala suicidios gratis. Esto le costara un año de condena.

-Un año de condena?-chillo enloquecido el hombre.
Tengo cuatro hijos que mantener, vamos, ayer mismo soltaron a un pederasta que asesino a siete niños después de dos años, y a mi me dan un año por esto.

-El robo al estado es el peor delito que se puede cometer- enunciaron ellos.

Entonces de repente se le ocurrió una idea brillante.

De inmediato se tapo la nariz con una mano y cerro fuertemente la boca.
Poco a poco fue perdiendo la consciencia y cayo asfixiado al suelo, ante la mirada de los policías.

-Vaya, uno que no ira a oposiciones- comento uno riendo.

-Si-dijo otro jactándose.

-Bueno ahora vamos a tomar algo al McDonalds,me han contado que ahi varios funcionarios trabajando y no podemos permitir que cualquiera con máster y licenciatura pueda acceder a semejante puesto de trabajo.

-Vale-dijo su compañero

- De paso te comento por encima eso de la nueva ley de anticonceptivos. Según parece han creado unos nuevos que pueden hacer que el feto nazca muerto después de meses de gestacion.


-Con tantos nacimientos fallidos y suicidios prematuros legalizados a un bajo coste el país remontara.Seguro. No hay nada como recortar ya desde el útero.

Sacrilegio





Nunca lo conoció profundamente.
Se vieron por primera vez en una clase de ingles mientras la maestra daba un discurso acerca de la formación de los verbos.
Ella notaba una mirada clavada en su nuca y cuando se giraba , observaba un par de ojos penetrantes escrutándola.
El llevaba ese halo de misterio que luego se fue sintetizando en bares a base de brindar con copas de absenta.
El misterio que la cautivo poco a poco fue quedando al descubierto.
No solía hablar mucho de si mismo, pero le comento que su apellido era Rimbaud con una risa insolente y que sus amigos le solían llamar Arthur.
Ella que no era muy leída lo tomo como una afirmación y no le dio mas vueltas.
A veces entre trago y trago solía perder la mirada imaginando las voluptuosas formas de una amante perdida.
Entre suspiros y quejidos solía vomitar nombres sobre la mesa como Beatriz o Laura.
 Y ella tenia un miedo aterrador porque el le comentaba que había cruzado cielos e infiernos para buscar a la tal Beatriz,pero nunca había estado a su altura.
Era un hombre cabizbajo de profundo e irritable carácter.
Bebía de un modo frenético y salio hacer apologías al sexo de un modo analgésico.
Pese a sus 20 años , a veces parecía un hombre de 40 perdido entre miles de mujeres , botellas vacías y una infancia rota.

Poco a poco fue descubriendo que adoraba hacer el amor en cementerios , porque decía que en cada orgasmo oía el susurro de una musa perdida.
Pero ella fue descubriendo la verdad de forma bastante patética.
Un día al visitar su casa descubrió que tenia encima de su cama unos móviles de calaveras que giraban sobre su cabeza a modo de canción de cuna.
Decía que tenerlos sobre su cabeza le procesaba una inspiración especial en mitad de la noche.

Aquella noche, acostada a su lado, descubrió que dormía plácidamente sobre todos aquellos desechos de genialidad.

Pero a ella algo le quitaba el sueño. Anduvo por la casa somnolienta hasta que encontró el sótano y se adentro en el buscando respuestas.
En los libros de aquella casa descubrió la farsa de vida de su compañero.
Y comprendió que podía marcharse de allí sin necesidad de inquietarlo.


Nunca llego a conocer a aquel hombre pero dos años mas tarde leería sus obras.


A menudo solía llorar cuando pasaba pagina tras pagina.

Todos los diálogos que usaba solo eran una cita.

Y su profunda falta de creatividad no era mas que la señal de lo perdida que estaba su generación.

Nunca fueron mas que miles de enamorados de ideas añejas que no tenían valor o genialidad para crear algo puro,nuevo e incorruptible.

Si sus padres y sus abuelos habían superado una gran guerra , ellos debían hacer frente a enemigos invisibles que jugaban con hacerse cargo de sus cuerpos.

Su tremenda falta de valores, de ideas y de sueños solo dejaba clara una premisa.

Se habían fumado así mismos con la fija idea de demostrar que cualquier mediocre podía rehacerse con letras ajenas.

Se habían fumado así mismos y lo único que quedaba de ellos era el humo de sus cigarros.

Humo y un corazón que solo palpitaba al descubrir una emoción ajena.

Porque aquel humo era fruto de su profunda falta de pasión.

Y sin pasión.

Sin pasión la vida no tenia sentido, y la existencia se convertía en una simple referencia.

martes, 4 de septiembre de 2012

Malformaciones congenitas



Siempre tenia el mismo sueño. Su coche se quedaba parado en medio de un bosque y de súbito se veía rodeado por decenas y decenas de niños que lo asediaban .
Hubiera sido irrisorio concluir la historia diciendo que eran todos mancos.
¿Que diantres le podían hacer aquellos lisiados?
Pero el terror no estaba en sus frágiles cuerpos sino en el poder de sus miradas penetrantes y claustrofobicas.
Debería bajar, siempre se debatía de noche lleno de tensión ,pensando que debería bajar de aquel coche.
Y correr.
Correr muy lejos para escapar de aquella carretera y de la desoladora mirada de todos aquellos niños llenos de malformaciones.
Pero se quedaba allí , encerrado en su coche, contemplando como todos aquellos niños le chillaban palabras inteligibles.
Desde que nació Ariel había comenzado a sufrir aquellas pesadillas , que siempre eran sofocadas por el abrazo calmado de su mujer.
Pero ni siquiera todo el cariño que se empeñaba en mostrarle  podía apartarlo de aquellos parajes.


Aquella noche se consoló tomando un vaso de whiski.
El alcohol siempre le había ayudado a dormir mejor.
Y después de eso marcho  a ver al pequeño Ariel.
Le encantaba contemplarlo y se quedaba horas mirándolo atónito.
Su hijo, un niño sano y fuerte. Un niño que solo lo miraba con anhelo y curiosidad.
A veces intentaba acercar su mano a su rostro pero el pequeño rompía en llanto y entonces la mano se le agarrotaba y no podía moverla mas que para alisarse el pelo.
A menudo Andrea solía mirar la escena distante , en un segundo plano.
Pero eso el no lo sabia.
Le extasiaba alejarse de todos aquellos mancos viendo la perfección que exhibía el cuerpo de su hijo.
Y tras un minucioso análisis se marchaba de nuevo a dormir o al menos a intentarlo.

Ya mas relajado no temía enfrentarse de nuevo al sueño ni a sus catastróficas consecuencias.
Volvería a encontrarse con todos aquellos niños mancos y les diría con orgullo que su hijo nunca podría parecerse a ellos.
Que lo único que había heredado con el cordón umbilical eran un par de rasgos comunes y un montón de miedos,fobias,sueños,traumas y deseos inconfesables.
Que nunca seria un lisiado.

Pero los niños no se inmutarían.
Y lo mirarían con la misma cara atónita con la que el contemplaba a Ariel. Queriendo diluirse en su realidad pero sin pertenecer a ella.



Mientras en un punto remoto aquellos niños eran producidos por unas pastillas para los vómitos.
La herencia congénita era una verdadera putada.
Uno nacía quebrado sin saberlo y debía enderezarse los huesos con la maña de un cirujano.

A veces las malformaciones eran claras y consisas pero otras veces uno podía pasar años sin notarselas en la piel.

Hasta que le asediaban en el sueño un par de niños mancos.

viernes, 31 de agosto de 2012

Me gusta lo inhumano de lo humano





Porque son esos momentos limites donde brillamos hasta arder.
Me gusta lo inhumano de lo humano, las situaciones limites, los tiempos adversos.
Me gusta que las personas rebasen sus propias reglas,sus imposiciones y las directrices sobre las que han basado su vida.
Me gustan esos momentos porque son esos momentos donde resurge lo mejor y lo peor que puede dejar tras de si un ser humano.
La bondad y la maldad mas extremas jugando a la comba con la inteligencia.
Las personas tullidas y llenas de cicatrices que encuentran cobijo en la oscuridad de cualquier callejón.
Me gustan las elecciones a las que les somete la vida.
Llevar el dolor y las penas como alhajas de un militar que se viste de cicatrices , llevar la tristeza como una banda alrededor del cuello para seducir y embelesar a cualquiera.
O lo mas difícil. Usar las cicatrices para lo justo y necesario.
Recordarlas en los momentos tristes y dibujarlas en la comisura de los labios.
Seguir adelante sin sentir su pesada carga en la espalda.
Hacer con ellas algo bello, algo hermoso que no busque emoción ajena pero consiga ser el madero al que agarrarse en una tormenta.
Eso es lo que distingue a los genios de los mediocres.

La capacidad de regenerarse como una larva que usa su estructura interna para erigir algo digno de todas sus miserias.

Entre los perdedores y los ganadores, siempre elijo a los perdedores.

Tienen mucho mas que contar.

Cada perdida es una victoria.

Pero ahí en cada victoria una capacidad inhumana de crueldad extrema.

Las mayores victorias que se labran en la vida siempre suelen ser a coste de los demás.

El mundo no se salva por los que se fijan una meta y son capaces de seguir adelante a costa de pisotear a los demás.
Son los que pierden,los que eligen entre acuhillarse con oxigeno o con metal.
Son los derrotados los que erigen un imperio con odio cobarde o los que demuestran que debajo de las capas de fortaleza y resistencia, de orgullo y miedo inadmisible existe un ser despojado de barreras y cobarde y a la vez valiente, vestido y a la vez en completa desnudez frente al mundo.



Un ser que no se gesta en su humanidad para usar la inteligencia y el poder como armas nucleares y dejar como firma de su paso por el mundo un reguero extremo de injusticia que ilustre un bello libro histórico con el fin de justificar lo injustificable.

miércoles, 29 de agosto de 2012

El flash como pistola que no tiembla.





Cuando se licencio como periodista solo tenia un sueño : mostrarle al mundo la realidad.
Cuando su primer día de trabajo lo tomo por la espalda su visión de la vida cambio para siempre.
Lo habían llamado de la televisión local, unos informativos querían narrar el final de un caso que llevaba la policía.
Simone Richards era la hija de media América ya.
Una niñita rubia y rolliza de solo cuatro años que había desaparecido sin dejar rastro durante semanas.
Al principio la atención recayó en los familiares de la madre ya que la pequeña tenia un tío expresidiario.
Pero luego poco a poco el caso se fue disolviendo hasta hoy.
El cadáver de Simone había sido hallado en el piso de un pederasta. El hombre se había suicidado antes de asesinar a la niña.
Cuando Federico llego todo estaba cubierto de periodistas y casi no pudo atisbar el cuerpo de la pequeña.
Poco a poco se fue acercando pero lo que vio supero el propio horror de lo que ya sabia.
La niña estaba tendida en el suelo y su cabeza(separada del cuerpo) estaba rodeada por un charco de sangre inmenso.
Su cuerpo presentaba una postura violenta y llevaba un vestido de franela lleno de barro.
Lo peor era observar las magulladuras de sus brazos y ver la descomposición de aquel cuerpo tan prematuro.
Quiso cerrar los ojos,marcharse de allí y olvidar aquel asunto pero los flashes de sus compañeros lo rodeaban sin cesar.
Pensó en su hermana Rose,su tierna y delicada Rose.
Pensó en que sentiría si viera su cuerpo destrozado en la portada de algún periódico o en la televisión mientras comía.
Pensó en la pobre Rose vejada en vida y vejada en muerte.
Expuesta encima de un mostrador como un cordero troceado.
Pensó en la pobre Rose y sintió ganas de llorar pero sabia que si no hacia aquella maldita foto seria despedido y coloco la cámara de tal manera que el angulo captara la expresión de horror de la pequeña.
Sus compañeros miraban el cuerpo entristecidos pero al salir se felicitaron por la calidad de las fotos.
-Ya veras como mañana sale en las noticias. Mis fotos,mis fotos. Las vera todo el mundo.


Federico observaba medio enmudecido su fotografía pero aun isa la mando a la televisión como todos sus compañeros.

Al mediodia mientras engullía un bistec con sus padres y su hermana se mostró la noticia acompañada de una instantanea.
De repente se quedo sin palabras.
Podría haber dicho que la foto era suya,haberse lucido con sus padres de su magnifico trabajo pero solo sentía una nausea avanzar tras de su garganta conforme se llevaba los pedazos de carne a la boca.
Su madre lo miro extrañada y le pregunto que le pasaba pero no pudo hacer mas que marcharse corriendo al baño y vomitar.
Estuvo vomitando dos horas seguidas mientras recordaba la mueca de horror de aquella chiquilla.
Vomito hasta que sintió que se pudría por dentro y entonces su madre entro en el cuarto de baño y le paso una llamada.
-Joder tio, que suerte has tenido. Tu foto y en primera plana.El jefe esta contentisimo,hoy ha subido la audiencia mucho.
Quiso decir algo,escupirle gritos a su interlocutor ,decirle que lo que rodeaba aquella cabecita rubia no era sangre , que era la aureola de un angel y que ellos sucios buitres no solo se habían cebado con su tragedia sino que ademas habían hecho dinero de ella.
Recordó el pequeño cuerpo, ese cuerpo indefenso que ni siquiera se molestaron en cubrir con una manta.
Un gesto de piedad, de afecto o de cariño. Un simple gesto.
Colocar esas manos tan pequeñas y aquellas piernas para dar un aspecto mas presentable.


Los que preparaban a los difuntos para los velatorios tenían mas piedad que ellos.
No,nadie sufrió por la pequeña Simone pese a las caras de pena que se mostraban al pulsar cada click.
Habia muerto vejada como un animal y pasaría a la posteridad así.

Y el no era mejor,otro buitre,otro monstruo.

Quiso decir miles de cosas pero solo dio las gracias y su compañero comento- Ya sabes, lo malo del trabajo tio. No hay nada que atraiga mas la atención de la gente que la sangre.
Les hace sentir horror y seguridad a la vez. Un chute de emociones, el LSD que fabrica la propia mente.




Podía soportar que la gente se desnudara en platos de televisión y expusiera su vida privada.
Podía soportarlo pero aquel día comprendió que no era tan diferente a aquellos exhibicionistas de andar por casa.
Podían haber adjudicado el caso dando detalles técnicos en la televisión sin entrar en detalles escabrosos, fotografías y demás,haber enseñado las instantáneas a la madre y a la policía. Haber hecho justicia simplemente con vejar el nombre de aquel pederasta repugnante en cada cadena.
Pero en cuanto a lo repugnantes no eran muy diferentes.
También le movía el morbo. Pero un morbo diferente.
El del horror.
El de la falta de tacto,sensibilidad y verguenza.
Pensó en llamar a la madre de Simone y pedirle disculpas.

Disculpas por mostrar esa imagen de su hija, por forjar una imagen de ella que recordaría siempre.
Hubiera querido mandar un video de la niña sonriendo.


Para que la gente viera que era un ángel.


Para que dejara de ser ese muerto.


Pero era demasiado tarde. Aquel caso ya estaba pasado. Debía buscar otro titular.


En su mente solo se repetía una frase: SUBIR AUDIENCIA, SUBIR AUDIENCIA, SUBIR AUDIENCIA.

lunes, 27 de agosto de 2012

No me gustan las despedidas

Nadie puede sentirse feliz sabiendo que el paso de los años convertirá su nombre en simple olvido.


Y yo.


¿Soy tan fácil de olvidar?


Me gustaría pensar que no.

Que soy de esas personas que uno siempre lleva en el corazón pero se que lo mas posible es que me engañe.
Que al fin y al cabo todos somos sustituibles.
Basta con encontrar la pieza adecuada para hacer el cambio.






Pocos son los que aprecio y menos aun los que amo.
Pero es tan difícil sentir amor en esta vida.


Y tan fácil sentir verguenza y asco por una raza que no siente empatia siquiera por sus congeneres.

sábado, 25 de agosto de 2012

El anciano y la lolita se habían vuelto a encontrar en el parque





y ella llegaba de nuevo con aquella mirada de desdén suya que hacia que cualquiera se rindiera a sus pies y el la miraba como mira un devoto una estampa deseando que algo de aquella belleza sin fin lo rozara.
Llevaban largo rato sin hablar, sentados en el mismo banco,pero mirando ambos al vació.
Y de vez en cuando la chiquilla lo miraba como anhelante y fruncía sus rojos labios como esperando una pregunta que nunca llegaba.
Y de vez en cuando recordaba el a Gretchen contemplando el ardor con el que estaban teñidas sus mejillas.
De un momento a otro surgía la palabra y los eclipsaba sumiéndolos en un estado de letargo casi infinito.
Entonces una sonrisa arrugada del anciano , accionaba el habla de la chiquilla que sin darse cuenta exhumaba tristeza por los cuatro costados y hablaba de puentes que se conectaban unos con otros con las nubes como nexo y de infiernos que le ardían bajo los pies.
Y el anciano aspiraba algo su puro y contemplaba aquel voluptuoso cuerpo acordándose de Gretchen y conteniendo la emoción.
Una palabra predecía a la siguiente y la propia indiferencia de un domingo caluroso los unia haciéndolos conocidos.
Mañana a la misma hora volverían a caminar descuidados sin saber a donde ir, para volver a encontrarse.
Y la chiquilla volvería a exhibir aquellos tristes ojos azules que contenían la profundidad del mar y el se adentraría en ellos como un robinson crusoe deseoso de aventuras para luego volver a aquella casa en la que las paredes respiraban de pura nostalgia.

Para volver cada domingo a visitar a aquella extraña de la que no hacia falta saber el nombre para sentir como intima.
Y un día la insolente lo tomo de la mano o mas bien el se dejo y lo condujo a una casa que olía a moho y a perdida.
Y el la guió hacia un cuarto que se cernía peligroso como una sombra pero no achicaba su voluntad.
Decidió mostrarle un idioma que solo entiende de gemidos y de pasión numerado en colores binarios. Y ella se dejo guiar, inexperta por unas manos surcadas de arrugas y una cabellera teñida de un gris tan incongruente como su respirar.
Y entonces el por primera vez volvió a ver a Gretchen y a sentir tambalearse las paredes y el cuerpo de aquella niña que jugaba a ser mujer quedo convertido en el esbelto cuerpo de una mujer que nunca acabo de ser niña.
Y gretchen se volvía lolita y lo miraba con aquella mirada suya felina y el alcohol inundaba el suelo del cuarto mientras los vecinos aporreaban las paredes para sacarle unas limpias risotadas.
La niña lloraba en su cuna,ajena a ese mundo de adultos, y ambos se mecían en el futuro,olvidando por un momento las discusiones y las ganas de partirse la cara.
Gretchen siempre había sido una loca encantadora, de esas que le hacían a uno perder la compostura o la verguenza con tal de ver una sonrisa.
Había sido la musa perfecta de una época teñida de color pero el tiempo la había vuelto algo gris y vació que solo brillaba bajo sus piernas, convirtiéndose en fuegos artificiales que llenaban sus miseras existencias de vida.
Pero era impensable imaginarla allí en aquel cuarto infantil con aquella adolescente que moría a cada sacudida para renacer de nuevo.
Aunque Gretchen vivía, vivía en el azul incandescente de sus ojos que estaban hechos de la misma tristeza que los suyos.
Y le daba lo mismo follar con aquel zombie si conseguía volver a tenerlo en brazos cinco segundos para huir del infierno.

La joven lolita lo había elegido a el. A el entre montones de chicos jóvenes,saludables y bronceados.
A el un  anciano que vivía de recuerdos embalsamados en miles de botellas llenas de alcohol y que llenaba de nicotina sus pulmones para que no se llenaran de olvido.
Era increíble que lo hubiera elegido.
Debía ser Gretchen, esa sucia ramera, que volvía de entre los muertos.
Después de un día de acaloradas discusiones  y golpes , para calmar el espanto de saberse insoportables el uno al otro amándose con la misma pasión con la que se aman unas bestias.

Pero una noche la lolita busco su cuerpo en el colchón y lo abrazo desesperadamente llenándolo de lagrimas.
 Y la casa rugió bajo una tempestad sin nombre mientras se quitaba su melena cobriza y le mostraba los efectos de la quimio.
Y el la besaba con fervor mientras intentaba darle la vida mecánicamente , pero aquel cuerpo joven y fuerte se volvia frágil.
O quizá siempre fue frágil desde un principio.
Y por eso la amo sin limite como a la pobre Gretchen que murió de sobredosis en el baño.
Quizá por eso la amo tanto todas aquellas noches,todos aquellos días.
Porque para el , el sexo siempre fue un lugar seguro donde dos amantes se podían abrazar sin miedo a la muerte o a la vida.
Porque era un territorio inexplorable donde uno podía salvar al otro del horror y el vació de la existencia.
Y no hacia falta ansiedad o dolor sabiendo aquel cuerpo bajo el suyo y encontrándolo sudoroso a su lado a la mañana siguiente.

Pero la muerte jugaba sucio y no respetaba el tiempo muerto.


Y aunque cinco segundos salvaran un alma, un solo día en la tierra podía arrebatarla.

El anciano siempre lo había sabido.

Que aquella felicidad casi artificial no podía durar demasiado.

Que solo era un fantasma que se enamoraba de recuerdos abrazandolos fuerte con la intensidad suficiente para quebrarse pero sin la resistencia para retenerlos alrededor de sus brazos.
Porque sus amores estaban hechos de la misma figura que lucia el humo de sus habanos.
De pasiones tan frágiles que se le rompían a uno y le estallaban en el pecho pero que a la vez lo salvaban del atroz avance de la vida y todos los artilugios con los que usurpaba el tiempo.

Asi que aquella noche penetro con fuerza a la lolita,para salvarse,para salvarla,para que dos fueran por un momento uno y la sepultura quedara como idiota al incluir solo un nombre bajo la tierra sin saber que a veces un solo cuerpo podía recorrer otro y fusionarse hasta el infinito en otra existencia.