jueves, 27 de septiembre de 2012

Jayme solía ir al cine cada fin de semana



Le gustaba intentar averiguar el argumento de las peliculas y joder a los telespectadores idiotas que se tragaban horas y horas de mierda hollywodiense.
A veces sentia que asistia a un ritual dispar.
Le parecia que un gordo asqueroso y repugnante con problemas mentales se masturbaba desde su casa intentando aumentar su capacidad cerebral e imaginativa.
Pero creia que el invento nunca solia salir del todo bien y al final el gordo seboso metia su lefa en un bote y la pasaba por la pantalla , para salpicar a todos esos gilipollas del primer mundo.
Le hacia gracia pensar que cualquier tarado sin cerebro podia producir algo que algunos pudieran apodar de obra de arte o usar cono tema de conversacion en charlas banales.
A veces el gordo seboso ponia en la pantalla a un actor jodidamente joven que pasaba la mitad de la peli sin camiseta y solia intentar imitar al grandisimo James Dean para quedar a la altura de sus mocasines.
Observaba tambien algunas peliculas independientes que los mas enterados en cine le recomendaban.
Algunas ni siquiera salian en la pantalla y tenian el valor de impactarlo de sobremanera.
Otras eran la obra de un sociopata de 40 años que veia demasiadas pelis snuff y tenia una imaginacion sadica.

Aquella noche llevaba un regalo especial guardado en la mochila.
Se coloco en la fila del centro.

La peli que estaba en escena era una comedia tonta de Julia Roberts.
Joder.
Cuando se jubilaria esa zorra, ninguna crema antiarrugas duraba tantos años.
Una cosa era ser la novia de America y otra verla hasta en la tapa del vater.
Zac Efron hacia de su hijo en la cinta.
Y era un pequeño rebelde que pasaba toda la cinta mostrando su biceps mientras intentaba no llorar delante de la chica que se la ponia dura.
La madre y el hijo tenian problemas por la edad del chaval pero al final la cosa se arreglaba y la pobre mujer conocio a un pretendiente perfecto en chatroullete mientras su hijo se quedaba con la pequeña zorra a la que intentaba impresionar.
De repente miro a la chica de enfrente.
Estaba hablando con el whacchap ese de las narices.
Llevaba toda la peli hablando con un contacto que tenia letras fosforescentes y tenia como nick: ''lA lOOrE''
Hubiera podido vivir sin ese detalle sino fuera porque la chica no hacia mas que mandar y mandar mensajes a esa descerebrada.
Lo mejor era que la pobre chica estaba a su lado.

A donde habia llegado el mundo.

A su izquierda una ama de casa sonreia cuando Julia Roberts salia en la tele.

-Ohhh se conserva tan bien-solia decir.




Era el momento oportuno.

Cojio la pistola y no dudo mas.

Se la coloco en la boca y se volo la cabeza.


No se percataron de ello hasta que la chica del whacchap se dio cuenta de que tenia el movil lleno de sangre.

Jamye se voló justo cuando Julia Roberts se casaba. La ama de casa lloraba emocionada y chillo de terror al ser salpicada por sus sesos.

Jamye no había parado de repetir una frase en toda la película .
El arte ha muerto.
Nadie lo había escuchado hasta que la evidencia fue inminente y dejo la sala llena de vísceras,sangre y putrefacción.

Pero Jayme cometió un error de procedimiento.

El arte llevaba muerto hacia mucho tiempo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La ciudad nos ofreció un banquete


bastante distinguido.
La inercia servia la mesa mientras el extasis iba cocinando los platos con los que habíamos soñado durante años.
Lo que era un alimento creado a base de sueños se convirtió en ponzoña.
Pero nos lo bebimos todo.
Nos bebimos la maldita vida.
Con lo peor y lo mejor que podía ofrecernos.

Nos servimos el plato con nerviosismo.

Teníamos miedo de que esta ciudad nos olvidara.
De que los coches vivieran navegando sobre el asfalto de nuestros huesos.

Teníamos miedo de que nuestras iniciales fueran eso.

Solo un par de iniciales.

El postre era delicioso.
Se podía morir por darle un bocado.
Lo trajeron con gran frenesí y un poco de escepticismo.


-Todos lo piden- nos comentaron.

Y eso ya lo sabíamos.

Porque nuestra vida solo era el reflejo en el que otro busca no ver su rostro viciado.

Pero poco nos importaron los mirones que pegaban sus narices en las ventanas.

Hoy les tocaba anhelarnos.

La libertad era deliciosa, tan deliciosa que repetimos.

Y cuando ya no quedo mas sitio dentro del organismo.

Vomitamos.

Vomitamos 

ciudades,nombres,caminos,lugares,besos,lagrimas,dolor,rencor, hastió, ilusión,esperanza...


Lo vomitamos todo sobre bocas extrañas mientras clavavamos con sangre nuestro nombre en pieles ajenas.

Y fue maravilloso.



Pero después del banquete nos arrugamos sobre nuestra silueta.


Lo importante no es la ciudad.

La ciudad nació para olvidarnos.

Somos nosotros los que la hacemos grande o pequeña.


La ciudad solo era un pretexto para hacer que nos encontráramos.

Pero siempre se nos dio mejor perdernos.









Hasta olvidar donde nos encontrábamos y volver a culpar al tiempo.



El  tiempo, ese tirano cruel, sobre el que queremos escribir nuestro nombre.



Cuando lo único importante consiste en que el no enmarque el suyo en nuestro corazón.



Que no nos rasgue el corazon.


Por nada del mundo.


Porque cuando lo hace, cuando lo consigue nada vuelve a ser lo mismo.

martes, 25 de septiembre de 2012

La mosca



Un día cualquiera ,un recién nacido rompe en llanto.
En la calle de al lado una pareja pasea por la ciudad emocionada.
El padre de uno de sus amigos,ya anciano,acaba de exhalar su ultimo suspiro en un hospital lejano.


Y atraída por el bullicio de la gran ciudad, la mosca se adentra en una casa cualquiera un frió día de Enero.
El frió ha dejado su marca en el viento y le cuesta resistir las altas temperaturas.
La mosca decide resguardarse del frió al observar aquella ventana que se entreabre insinuante para cobijarla.
No sabe porque pero no tarda en cruzar rápidamente el espacio rectangular que es aquella habitación.
Y en las paredes un cielo raso de papel pintado se dibuja a modo de bóveda estelar.
Y la mosca no siente ninguna desazón al oír las risas burlonas de unos niños.

Su mirada es algo que no la atraviesa.

En aquel lugar hace calor. Un calor que le proporciona un sopor casi instantáneo.

De repente todo se cubre de  oscuridad.

La habitación  ha desaparecido, la casa apenas es una sombra.
Y el mundo se ha desdibujado para volverse un lugar incierto y misterioso.

La mosca intenta volar pero algo le impide ascender y no para de toparse con obstáculos.
Marcha frenética de arriba a abajo buscando la salida pero se siente tan desorientada entre aquel sinfín de oscuridad que decide esperar.

Espera paciente hasta que de nuevo vuelva a aparecer el cuarto tal y como lo conoce.

Recuerda el momento casi instantáneo en el que cruzo aquella ventana.

Uno no sabe porque se lanza a lo desconocido.
No mide el riesgo , ni el peligro de sus acciones.
No actúa pensando en las consecuencias.

La mosca intenta levantarse del suelo pero algo la sostiene de las alas.
De repente siente que todo su cuerpo arde.
El aire huele a quemazón.
Sabe que posiblemente sera un intento fallido.
Pero vuela.

Vuela como Icaro al acercarse al sol.

Sabiendo que posiblemente ese intento,ese acercamiento,ese riesgo no traiga mas que su propia destrucción.

Pero no puede evitar volar.

Es mecánica, voluble , rápida y apenas sabe del temor.

La mosca se erige cuan Icaro y no desiste un solo segundo.

Pese al fuego, pese a las risas de los niños, pese a aquel cielo raso pintado en la pared que prometía la gloria y la arrastro al infierno.

Juega sin saber las reglas, sin tener noccion alguna del juego.

Vive la vida como un pasatiempo que se ejecuta con pasión.

Aunque la pasión la consuma en un minuto.

Es una valiente y una cobarde.

Es una superviviente.

Es el anciano al que los surcos de su cara le revelan el tiempo pasado.
Es un joven que ve alejarse la infancia con la muerte de un ser querido.
Es un condenado a muerte el día de su ejecución.

Mirando un trozo de cielo y acercando su mano a las rejas.
Soñando con ganar aunque todo este perdido.

Viviendo sus últimos minutos como si fueran los mejores años de su vida.

Y la mosca vuela y se convierte en Icaro.

Porque no le queda otra posibilidad.

Porque no sabe vivir de otro modo.

Como tu , como yo.

Tiene el instinto de supervivencia en el adn.



domingo, 23 de septiembre de 2012

Encontró a una mujer en la calle


y la cubrió de besos.
No sabia absolutamente nada de ella pero había algo en el azul de sus ojos que lo tenia fascinado.
Encontró a una mujer en la calle y la vistió y peino sus cabellos.
La llamo Pandora antes de que le dijera su nombre.
Hizo el amor con ella aunque su cuerpo estuviera tan frió como el mármol.
Y busco en cada pliegue de su piel algo que tallar a su imagen y semejanza.
Y así fue, tramo a tramo,cincelando su cuerpo a base de caricias y embestidas.
A base de golpes y arreglos.
Y cuando Pandora se mostró como una obra de arte ante sus ojos pudo sonreír satisfecho.

Pero Pandora lloraba cada noche recordando un hermoso cuento y deseaba contarselo mas que nada en el mundo pero cuando iba a pronunciar palabra veía su sonrisa esplendorosa convirtiéndose en una mueca desesperada.
Su abuela decía que antaño las almas de los que se quitaban la vida de manera prematura permanecian en un bloque de mármol hasta que un escultor las tallaba.
La profecía decía que algunos creían de manera incierta que el mármol contenía toda la naturaleza del mundo.
Pero el que colocara su mano sobre el estaba condenado a no sentir mas que frió.
Muchas noches los hombres y las mujeres se veían seducidos por la idea y salían de su inercia de imprevisto convirtiéndose en artesanos.
Algunos incluso abandonaban a sus familias con tal de producir y producir miles de estatuas que los contemplaran con todo aquello que unos ojos humanos no podían ofrecer.

Pandora sabia que aquel hombre era un artesano.
Lo sentía en la forma que le hacia el amor y en la manera que tenia de deleitarse contemplando el azul de sus ojos.

Por eso aquella noche decidió dejar aquel libro encima de la cama y se marcho de la casa.
Sabia que en aquellos escritos estaba contenida toda su imperfección.
Su historia,su pesar,sus alegrías.


Espero toda la mañana una llamada que nunca llego.
A esas horas el debía haber comenzado a leer.

Pandora había abierto la caja y se habían desatado miles de incertidumbres y miedos.
El horror,lo inconfesable, las rarezas deambulaban como la peste, la malaria o el homicidio por la mente de su amante.


Pasaron horas y horas y nadie la llamo.

Pandora había abierto un pozo hondo hacia el infierno y estaba claro que nadie le daria la mano a la criatura que habitaba bajo su hermosa piel aquel esplendoroso cuerpo.
Pandora lo sabia.
Que podía cruzar el cielo de manos de quien quisiese, pero que pocos se arrojan al infierno para rescatarte de ti mismo.

La única cosa que no había tenido en cuenta era esa.

Un artesano no es mas que un creyente fiel.

No se interroga,no busca.
Acepta la verdad sin indagar en la mentira.
Cree amar como un Dios a todo lo que este tallado a su imagen y semejanza.
Y busca la perfección para olvidar que por mucho que su vanidad lo eleve hacia las deidades su cuerpo esta hecho de imperfecciones y su mente poblada de cataclismos.

La vanidad puede esconderlo todo, puede hacer a alguien el mejor artesano.

Pero no puede hacer a alguien amar.

El amor surge de los detalles, de las imperfecciones.

Los dioses no deciden amarnos por nuestra entereza.

Lo hacen por nuestros pecados.

sábado, 15 de septiembre de 2012

¿Sabes?


Ya no queda nada de lo que una vez fuimos.
Le dijo una noche mientras contemplaban aquel destartalado edificio donde estudiaron juntos hacia años.
Marie suspiro y sintió una especie de pena que le anudo la garganta.
-Si,parece mentira que aquí viviéramos tan buenos momentos. Pero supongo que los lugares siempre mueren. Se compran, se venden, se alquilan.
El nuevo dueño no tiene la delicadeza suficiente para caer en la cuenta de que dentro del recinto que ha comprado viven miles de recuerdos que no le pertenecen.

- Quizá la belleza de los lugares no este en la manera en la que el tiempo los cambie.
Quizá la belleza solo subsista del propio recuerdo.

Marie lo observo consternada y con un cierto aire de ironía en la mirada.

-Si Julian, pero cada golpe que le da el tiempo a uno de los lugares que vivimos como propios solo demuestra algo singular.

-¿Que?

-Que nos estamos haciendo viejos.




Julian la miro con una mueca y no volvió a pronunciar palabra pero sabia que aquella noche los dos tenían la misma preocupación.

Julian recordaba a la perfección aquel día donde tomaron el tren para ir a casa de sus padres.
Era la primera vez que había invitado a Marie a su casa para pasar unas navidades.
Mientras el tren marchaba Julian no pudo evitar detener su mirada en el paisaje.
De repente un solo detalle cubrió un terreno misero en algo esplendido.
En un pequeño paraje lleno de arboles frondosos se cernía la figura de una cabra montesa escalando unas rocas.
Julian se quedo maravillado observandola y intento llamar a Marie , pero dormía sobre su regazo.




-Es una pena , pensó.

La belleza consiste en estos pequeños detalles pero de nada sirve observar toda la belleza del mundo si estas solo para disfrutarla.

Cuando Marie abrió los ojos quedaban cinco minutos para llegar a casa y Julian tenia los ojos llorosos.

-¿Que pasa?-le dijo

-Nada-comento el.



Marie nunca se había parado a observar los pequeños detalles que la rodeaban. Y tal vez si lo hubiera hecho podría haber cambiado ese mohin de tristeza que tenia tatuado en el semblante.
Pero Marie nunca lo había entendido.


Nunca lo había entendido del todo.


lunes, 10 de septiembre de 2012

El tigre mira ensimismado desde su gran jaula







De repente una mano se mueve ondulante entre una reja.

La carne no tiene color ni ética en su filosofía.

Le basta con que este cruda y pueda servirle de almuerzo.

El tigre no cae en grandes debates a la hora de vérselas con sus victimas.

No recae en sentimentalismos o banalidades para aceptar premisas.

Sabe que en su vida solo existe una única ley : devorar o ser devorado.

Lo debió aprender instintivamente.
De la misma forma en que aprendió a cazar ñus.

De repente un día abrió los ojos y se vio rodeado por otra manada.

Depredadores fuertes y silenciosos a los que podía aplacar de un zarpazo.

La hembra,su madre, los miro desafiante, y escondió a sus crías con cautela.

Iba a traer comida fresca aquella noche a casa.

De repente aquellos seres patéticos y minúsculos que se alzan sobre dos patas sacaron unos artilugios alargados con los que enfocarla.

El golpe es inminente.

El tigre sabe que lo único que puede salvar su vida es correr.

Y por eso corre hasta perderse en la selva.

El tigre no asimila la muerte ni tampoco la cautividad.

En el no crecen ansias de venganza o de reclamo.

Lo único que lamenta es no haber atacado primero.

El felino esta a alerta sobre cualquier ataque.

Nadie pide morir. Nadie pide nacer.

Pero todos nacen y mueren a ritmos vertiginosos en la manada.

De poco le serviría un cerebro.

Es poco practico.

Demasiado sentimental, demasiado rudimentario.

El tigre se dirige hacia una nueva presa cuando se fortalece al cabo de los años.

De repente descubre una manada de gacelas.
Empiezan a correr despavoridas cuando caen en la cuenta de su presencia.
Pero no tiene miedo a la rapidez de sus piernas, las mas jóvenes, las crías,son presa fácil.

El tigre se desliza sobre una de ellas y la destripa de un solo bocado.

No hay pena ni gloria solo sangre en sus fauces.

El carnívoro no tiene piedad.

La única certeza que ha tenido en su vida es que algun día no muy lejano el también sera cazado.

No sabe de dioses,de mal,bondad o remordimiento.

Es cruel por instinto.

No ha escogido la crueldad como forma de vida unida a la inteligencia.

La crueldad lo ha elegido a el.

¿Que haría con un cerebro?

Quizá el no saberlo hace que arranque el brazo de esa niña , años mas tarde, en aquel zoológico.

Al tigre no le hace falta mirar hacia atrás para saber que alguien lo apunta a sus espaldas.

Siempre ha tenido esa constancia.

Siempre ha tenido ese miedo.

¿Pero acaso se podía esperar otro comportamiento de el?

No ha elegido la crueldad.

La crueldad lo ha elegido a el.

De repente siente como un golpe seco en el pecho.

Se detiene en seco.




Y muere.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Supo que padecía de insomnio



después de semanas.
Por la noche la embriagaba un miedo atroz e innombrable que se hacia eco en cada poro de su piel.

No le temía a la muerte ni a la frialdad que adquiere un cuerpo cuando deja de respirar.
Su enemigo era mas violento que la propia inexistencia.

En el fondo lo único que la aterraba era mirar debajo de la cama y comprobar que todas sus sospechas eran ciertas.

Que el monstruo que la aterraba desde su tierna infancia, había tomado ese escondite como morada eterna.

Su miedo no residía en que aquel ser despiadado la exterminara en un segundo.
Tenia miedo de observar su rostro con cautela y descubrir que se le asemejaba.


Era Narciso viéndose de repente tal cual era y cayendo bajo las sombras de su propia figura hasta perderse en si misma.

¿Pero no era ese un miedo bastante común?

El contemplarse de cerca sin maquillaje ni artimañas.