martes, 25 de septiembre de 2012

La mosca



Un día cualquiera ,un recién nacido rompe en llanto.
En la calle de al lado una pareja pasea por la ciudad emocionada.
El padre de uno de sus amigos,ya anciano,acaba de exhalar su ultimo suspiro en un hospital lejano.


Y atraída por el bullicio de la gran ciudad, la mosca se adentra en una casa cualquiera un frió día de Enero.
El frió ha dejado su marca en el viento y le cuesta resistir las altas temperaturas.
La mosca decide resguardarse del frió al observar aquella ventana que se entreabre insinuante para cobijarla.
No sabe porque pero no tarda en cruzar rápidamente el espacio rectangular que es aquella habitación.
Y en las paredes un cielo raso de papel pintado se dibuja a modo de bóveda estelar.
Y la mosca no siente ninguna desazón al oír las risas burlonas de unos niños.

Su mirada es algo que no la atraviesa.

En aquel lugar hace calor. Un calor que le proporciona un sopor casi instantáneo.

De repente todo se cubre de  oscuridad.

La habitación  ha desaparecido, la casa apenas es una sombra.
Y el mundo se ha desdibujado para volverse un lugar incierto y misterioso.

La mosca intenta volar pero algo le impide ascender y no para de toparse con obstáculos.
Marcha frenética de arriba a abajo buscando la salida pero se siente tan desorientada entre aquel sinfín de oscuridad que decide esperar.

Espera paciente hasta que de nuevo vuelva a aparecer el cuarto tal y como lo conoce.

Recuerda el momento casi instantáneo en el que cruzo aquella ventana.

Uno no sabe porque se lanza a lo desconocido.
No mide el riesgo , ni el peligro de sus acciones.
No actúa pensando en las consecuencias.

La mosca intenta levantarse del suelo pero algo la sostiene de las alas.
De repente siente que todo su cuerpo arde.
El aire huele a quemazón.
Sabe que posiblemente sera un intento fallido.
Pero vuela.

Vuela como Icaro al acercarse al sol.

Sabiendo que posiblemente ese intento,ese acercamiento,ese riesgo no traiga mas que su propia destrucción.

Pero no puede evitar volar.

Es mecánica, voluble , rápida y apenas sabe del temor.

La mosca se erige cuan Icaro y no desiste un solo segundo.

Pese al fuego, pese a las risas de los niños, pese a aquel cielo raso pintado en la pared que prometía la gloria y la arrastro al infierno.

Juega sin saber las reglas, sin tener noccion alguna del juego.

Vive la vida como un pasatiempo que se ejecuta con pasión.

Aunque la pasión la consuma en un minuto.

Es una valiente y una cobarde.

Es una superviviente.

Es el anciano al que los surcos de su cara le revelan el tiempo pasado.
Es un joven que ve alejarse la infancia con la muerte de un ser querido.
Es un condenado a muerte el día de su ejecución.

Mirando un trozo de cielo y acercando su mano a las rejas.
Soñando con ganar aunque todo este perdido.

Viviendo sus últimos minutos como si fueran los mejores años de su vida.

Y la mosca vuela y se convierte en Icaro.

Porque no le queda otra posibilidad.

Porque no sabe vivir de otro modo.

Como tu , como yo.

Tiene el instinto de supervivencia en el adn.



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